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Participación en la gestión municipal: pistas para su articulación Cualquier estrategia de progreso comunal no se puede diseñar desconsiderando la evolución que ha descubierto el gobierno local, especialmente cuando este ha ejercitado fuertes transformaciones en las áreas de sus funciones, tanto en lo relativo a las tareas genéricas que toda organización municipal debe desarrollar en su ayuntamiento, como en lo particular referido a las propias circunstancias del rol y la misión municipal conforme a las características de su comuna. La interrogante a responder es, ¿cuáles son las propiedades institucionales que el Municipio corresponde haber para desarrollar sus funciones eficaz y eficientemente, en un contexto de participación democrática? En este sentido, los Municipios cuentan sin duda con un agregado de capacidades y potencialidades técnicas, humanas y organizacionales para avanzar en la materialización de estas opciones estratégicas (lo que llamaremos capacidad local), pero también es cierto que, junto a éstas, coexiste un conjunto de factores limitantes que es preciso enfrentar y superar. En definitiva, no tiene sentido realizar descentralización puramente administrativa si estas no son eficaces para la participación. En el ámbito municipal es clave para instituir nuevos tipos de correspondencia estado - comunidad, lo que no solo es un reto para los Municipios sino que también para la sociedad civil, en cuanto solicita cambios importantes en su cultura participativa, se trata en definitiva, de circular de lo reivindicativo a lo propositivo para la resolución de sus problemas. La relación municipio-comunidad Para los ciudadanos de las comunas, el Estado no es sólo una institución súper estructural y centralizada, situada muy arriba de sus espacios cotidianos, sino que asimismo posee una existencia próxima y vivencial. La interpretación que ellos forman de la institucionalidad tiene un cuerpo y una dinámica concreta que afecta habitualmente a sus vidas. Esta figura la compone la Municipalidad, expresión local del Estado. El Municipio, más allá de su figura institucional, es un cuerpo conformado por capacidades individuales llamados Profesionales, Técnicos, otros, que representan al Estado en el ámbito local, con los cuales los vecinos fundan relaciones " cara a cara". Este contexto tiende a agudizarse en comunas con altas carencias sociales, donde la representación de la figura estatal no posee otros signos de expresión que no sean el Municipio, agrupando sus reclamaciones solo a esta instancia. De esta manera por su intermedio se canaliza la acción social de la comunidad. Esta atmósfera lo ubica, como el único actor en el municipio que tiene la posibilidad con ciertas preeminencias comparativas en la labor de pronunciar la gestión de desarrollo comunal.
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